No siempre. Hay terceros molares que conviene retirar y otros que pueden mantenerse bajo control. Esta guía explica cuándo la extracción está indicada, por qué la edad importa, y qué esperar realmente de la recuperación.
Si tu hijo o hija está entre los 15 y 20 años y el dentista mencionó las muelas del juicio, esta es la etapa en que conviene evaluarlas —aunque no duelan.
La evaluación es simple: una radiografía panorámica y una consulta. De ahí sale una recomendación concreta, que puede perfectamente ser "no hay que hacer nada por ahora".
Extraer un tercer molar sano y sin riesgo no siempre aporta beneficio. La indicación se define caso a caso, con radiografía y examen clínico.
Que un tercer molar esté retenido no es por sí solo motivo de extracción. La decisión pondera el riesgo de dejarlo frente al riesgo del procedimiento, y ese balance cambia con la edad, la posición del diente y su relación con estructuras vecinas como el nervio dentario inferior.
A esta edad las raíces del tercer molar aún no están completamente formadas y el hueso es más elástico. Eso hace que la extracción sea técnicamente más simple, con menos manipulación quirúrgica.
La recuperación también es distinta: los pacientes jóvenes tienen menos inflamación, menos molestias y vuelven antes a su rutina normal.
Y hay un punto clave de seguridad: con raíces menos desarrolladas, la distancia al nervio dentario inferior suele ser mayor, lo que reduce el riesgo de alteraciones de sensibilidad en el labio y el mentón.
Después de los 30 o 35 años el panorama cambia: raíces formadas, hueso más denso, mayor probabilidad de complicaciones y recuperación más lenta. Por eso, cuando existe indicación, adelantarla suele ser mejor que postergarla.
Representación referencial. La complejidad real depende de la posición del diente, la anatomía individual y la relación con el nervio dentario, no solo de la edad.
Desde la primera consulta hasta el alta, sin sorpresas.
Durante la cirugía no, porque la zona está anestesiada. Después es esperable molestia e inflamación, que se controlan con los analgésicos indicados. El peak de molestias es entre las 24 y 48 horas y luego disminuye progresivamente.
Sí, es una alternativa habitual y suele ser la más cómoda: una sola recuperación en lugar de varias. La decisión depende de la posición de cada molar, la duración estimada y el tipo de anestesia elegido. En algunos casos se prefiere hacerlo por lados.
Depende de la complejidad del caso y de lo que el paciente necesite. Puede realizarse con anestesia local, con sedación consciente —útil cuando hay ansiedad o se operan varios molares a la vez— o con anestesia general en casos complejos o cuando se prefiere resolver todo en un solo tiempo. Las tres opciones están disponibles según el centro donde se realice.
La mayoría de los pacientes jóvenes retoma clases o trabajo entre el segundo y el cuarto día. Conviene evitar deporte de contacto y ejercicio intenso durante aproximadamente una semana. Si coincide con vacaciones o receso escolar, mejor.
Sí, evaluarlas conviene; extraerlas no siempre. Muchos problemas asociados a terceros molares —caries del molar vecino, quistes, reabsorción radicular— avanzan sin síntomas. Una radiografía panorámica entre los 16 y 18 años permite anticiparse y decidir con información.
Es una creencia muy extendida, pero la evidencia no respalda que los terceros molares sean la causa del apiñamiento dentario anterior. Existen indicaciones ortodóncicas legítimas para extraerlos, pero "evitar que se chuequen los dientes" no es, por sí sola, una razón sólida.
Exclusivamente en Lazo&Lazo (Av. Kennedy 7100, of. 305) se ofrece un valor cerrado de $400.000 por los cuatro terceros molares con anestesia local, con pabellón incluido. Es un precio total: no se suman pabellón, insumos ni honorarios por separado.
Para los casos que requieren sedación consciente o anestesia general, el valor se evalúa caso a caso, ya que depende del centro, la duración estimada y el equipo de anestesia. Si la atención se realiza en Clínica Las Condes, Hospital San José o Clínica MEDS, los valores se rigen por los aranceles de cada institución y su cobertura de previsión, y no aplica el valor cerrado.
Cirujano Maxilofacial con 10 años de experiencia y más de 600 cirugías al año, incluyendo cirugía bucal, terceros molares retenidos, trauma facial, cirugía ortognática e implantes.
Staff de Cirugía Maxilofacial en Clínica Las Condes y Hospital San José. Profesor Asistente del Departamento de Cirugía y Traumatología Maxilofacial de la Universidad de Chile, donde forma a los futuros especialistas.
Desde 2023 dicta el curso de Actualización en Técnicas de Cirugía Dentomaxilar para Dentistas de Atención Primaria, con 7 versiones realizadas, dirigido a la formación de odontólogos en cirugía bucal.
Ver publicaciones en Google Scholar →Con una radiografía panorámica y una consulta se define si corresponde operar o mantener en control.
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Escribir por WhatsApp →Esta página tiene fines informativos y educativos. No sustituye una evaluación clínica individual. La indicación de extraer o mantener un tercer molar debe establecerse con examen clínico e imagenología.